Médicos cristianos de noble gesto reconstruyen sonrisas en Sudán del Sur

La organización cristiana Samaritan’s Purse informó recientemente que su equipo médico viene realizando cirugías a personas con labio leporino en Sudán del Sur. Hasta el momento, los médicos ya han intervenido a 506 pacientes de manera gratuita, demostrando el amor de Cristo al darles sonrisas llenas de esperanza para el futuro.

Yunisa ha estado sola toda su vida.

Durante 61 años ha recibido distintos insultos, ha sido maltratada físicamente y ridiculizada de manera pública. Los niños huyen de ella. La gente le avienta piedras. Su comunidad dice que está maldita.



¿La razón? Tiene labio leporino. La pobreza generalizada en su país impide que aquellos que sufren de esa condición, reciban una cirugía reconstructiva, por eso suelen ser marginados.

La vida de Yunisa ha sido difícil, pero aun así ha sido más afortunada que otros. En Sudán del Sur, el estigma es tan fuerte que muchos bebés que nacen con labio leporino son abandonados para morir. Otros tienen problemas para ser amamantados y perecen por desnutrición o deshidratación.

Aquellos que sobreviven enfrentan una vida de burlas y maltratos.

Aquellos que sobreviven enfrentan una vida de burlas y maltratos.
Aquellos que sobreviven enfrentan una vida de burlas y maltratos.

Se les impide ir a la escuela e incluso son rechazados por sus propias familias. Considerando todo esto, desde el 2011 Samaritan’s Purse ha realizado cirugías reconstructivas a más de 506 personas con labio leporino, movidos únicamente por el amor a Dios y al prójimo.

La semana pasada, del 15 al 21 de abril, un equipo de cirujanos, enfermeras y otros profesionales médicos trabajaron juntos para reparar los labios de 87 pacientes, incluyendo a Yunisa, en Juba Teaching Hospital, Sudán del Sur. “Ahora pueden volver a casa y ser aceptados en sus comunidades”, dijo el médico Boeve.



Yunisa podrá mudarse con su familia, ya no vivirá sola nunca más.

Ahora cada persona intervenida podrá tener una mejor calidad de vida. Pero eso no es todo. Después de que los cirujanos sanan sus labios, Dios está sanando sus corazones. La gente está recibiendo a Jesús como Señor y Salvador viendo el amor de Dios en el equipo médico.

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