Anciano de 90 años predicó el evangelio en una aldea ocultista

En un artículo reciente elaborado por God Reports, se presentó el caso de Adama*, un anciano de 90 años que vivía en un pueblo* animista del país africano Burkina Faso, acusado y expulsado injustamente de su aldea, pero a quien Dios rescató en su momento de angustia para llevar el evangelio a toda su gente.



Una niña había muerto repentinamente y los líderes de la tribu* iniciaron un ritual de adivinación para determinar qué había provocado que los espíritus tomaran la vida de la niña.

Así, acusaron injustamente a Adama. Las tradiciones exigían su expulsión durante dos años para comprobar su culpabilidad, si lograba sobrevivir en la selva, sería declarado inocente y podría regresar, según informa Christian Aid Mission (CAM).

Durante más de un mes sobrevivió comiendo hojas
Durante más de un mes sobrevivió comiendo hojas

Era una sentencia de muerte, pues habría sido difícil para una persona de 90 años soportar vivir en completo abandono en la selva. Durante más de un mes sobrevivió comiendo hojas y con un diminuto refugio que improvisó, colocando una manta a las ramas de los árboles. Sumergido en una profunda depresión y soledad, se estaba entregando a la muerte.

Pero la misericordia de Dios no se hizo esperar.

Nuestro Señor envió a unos misioneros para que lo ayuden. Anteriormente, estos misioneros habían intentado predicar al pueblo de Adama, pero fueron echados, solo una familia se convirtió al Señor. Conociendo las tradiciones ocultistas de la tribu, los misioneros alojaron y ayudaron a Adama.



Después de algunas semanas, los misioneros y la familia que se había convertido compartieron el evangelio con Adama. La Palabra y el Espíritu Santo tocaron su corazón. “Decidió seguir a ese Dios de amor que dio su vida para salvar a la humanidad”, explicó el director de CAM.

Dos meses después sucedió algo inesperado.

Los aldeanos descubrieron la verdadera razón de la muerte de la niña y, como era de esperar, no tenía nada que ver con Adama. Los líderes admitieron su error e invitaron a Adama a regresar. Él abrió una iglesia en su casa y tres líderes de la aldea se entregaron a Cristo.

“Se bautizaron hace cuatro meses”, dijo el director de CAM. “Los líderes de la aldea decidieron abandonar las prácticas de adivinación que habían ocasionado tantas víctimas. Ahora cuatro familias, incluida la familia del jefe del pueblo, sirven al Señor”.

Dos meses después sucedió algo inesperado.
Dos meses después sucedió algo inesperado.

*Nombre modificado y lugares omitidos por motivos de seguridad

*Imagen de portada referencial

*Créditos de imagen interna: Christian Aid Mission

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